Ideal Diocesano

Ideal Diocesano

Ideal Diocesano

Idea Fuerza

La Diócesis de Texcoco es una Iglesia misionera, que fiel a Cristo y presidida por su Obispo, integra a través de de comunión y participación a todos los bautizados y hombres de buena voluntad, que con la riqueza de sus dones y carismas evangelizan y hacen presente el Reino de Dios.

Fin Último

La expresión plena de los valores que queremos alcanzar, nuestro deseo y tendencia, lo que da sentido a toda nuestra acción y la justifica es el Reino de Dios, que acontece en las personas, modela la comunidad e incide profundamente en ella, transformando la realidad de la sociedad y la cultura, con una vida de santidad que nos hace sacramento; es decir, signo e instrumento de salvación para el mundo.

Objetivo Último

La situación final de la Diócesis de Texcoco que queremos alcanzar y que concretiza el fin es: La Iglesia de Cristo presente en este mundo del Tercer Milenio, presidida por nuestro Obispo con sus Presbíteros y Diáconos, que con la diversidad de consagradas y consagrados, y los ministerios laicales, se articula orgánica y dinámicamente como Pueblo de Dios, con personas, instituciones, espacios y estructuras al servicio de la Santidad Comunitaria, que mediante el testimonio de vida y el anuncio explícito de Jesucristo sirve al Reino de Dios para todos los bautizados y hombres de buena voluntad.

Ser y Quehacer Pastoral

Ser y Quehacer Pastoral

El proceso de conversión y renovación misionera, evangelizadora y pastoral, iniciado hace 21 años en la Diócesis de Texcoco (con la opción de espiritualidad, eclesiología y metodología), y concretado hace 15 años con la inauguración del Plan Diocesano de Pastoral (acordados sus elementos esenciales), definió para toda la Iglesia diocesana y parroquial el estilo propio para ser y hacer Casa y Escuela de Comunión.

El Plan de acción pastoral, global, integral, orgánica, sistematizada, gradual, procesual, transversal y de conjunto, sus fundamentos, criterios y líneas de acción, son comunes, interdependientes e interrelacionadas para todos los niveles, comisiones, dimensiones y sus equipos pastorales, sus animadores, integrantes y colaboradores, también en el conjunto de los agentes de pastoral: ordenados, religiosos y laicos; y en el conjunto de los espacios de comunión: diócesis, vicaría, decanato, parroquia, sector, pequeña comunidad y familia.

Criterio general, la acción pastoral es el ministerio propio del Pastor en el Episcopado

En torno al ministerio papal y episcopal se ejerce y dinamiza la unidad de toda la Iglesia. Su criterio de comunión, colegialidad y sinodalidad, permea toda la acción eclesial que en nombre de Nuestro Señor Jesús, es realizada en el tiempo y en todo tiempo, para hacer presente la construcción del Reino de Dios.

A esta acción concreta y específica es la que conocemos como acción pastoral, realizada por el conjunto de comisiones y dimensiones pastorales; en nuestro contexto diocesano, de una forma planificada, organizada, estructurada, coordinada, articulada y comunicada.

Corresponde al obispo, con la cooperación de los sacerdotes, los diáconos, los consagrados y los laicos… realizar un plan de acción pastoral de conjunto, que sea orgánico y participativo, que llegue a todos los miembros de la Iglesia y suscite su conciencia misionera (Cfr. Ecclesia in America 36).

El obispo es signo y constructor de la unidad. Hace de su autoridad, evangélicamente ejercida, un servicio a la unidad; promueve la misión de toda la comunidad diocesana; fomenta la participación y corresponsabilidad a diferentes niveles; infunde confianza en sus colaboradores; crea en la diócesis un clima tal de comunión eclesial orgánica y espiritual… discierne y valora la multiplicidad y variedad de los carismas derramados en los miembros de su Iglesia, de modo que concurran, eficazmente integrados al crecimiento y vitalidad de la misma; presente en las principales circunstancias de la vida de su Iglesia particular (Cfr. Documento de Puebla 688).

Los obispos como pastores y guías espirituales de las comunidades, están llamados a “hacer de la Iglesia Casa y Escuela de Comunión” (NMI 43). Como animadores de la comunión, tienen la misión de acoger, discernir y animar carismas, ministerios y servicios en la Iglesia. Como padres y centro de unidad, se esfuerzan por presentar al mundo un rostro de la Iglesia en la cual todos se sientan acogidos como en su propia casa.  (Cfr. Documento de Aparecida 188).

Estos son algunos criterios generales que se atribuyen al obispo, los cuales también se desprenden en criterios para la acción pastoral de su diócesis o Iglesia particular.

A continuación les presentamos los criterios para la operatividad del Plan Diocesano de Pastoral de la Diócesis de Texcoco:

CRITERIOS GENERALES PARA LA ACCIÓN PASTORAL

Se trata de definir las políticas, es decir, los criterios generales de actuación.

Estos criterios pastorales definen el estilo y modo concreto de realizar la comunión y orientar la participación eclesial en la Diócesis.

Asumirlos no es solo una cuestión de técnica organizativa, sino un camino para fortalecer la comunión eclesial. La Nueva Evangelización exige una verdadera conversión (personal, comunitaria y pastoral) de toda la Iglesia Local para que, coherente con las aspiraciones del Pueblo de Dios, con las enseñanzas del Evangelio, el Concilio y el Magisterio posterior, más allá de las acciones que se emprendan, asuma un estilo y un modo común de evangelizar.

Nuestro Plan Diocesano de Pastoral contempla 5 criterios para la acción:

  • Primero. Con relación al tipo de acción: El encuentro personal con Jesucristo vivo.
  • Segundo. Con relación a los destinatarios: Catolicidad, Llegar a Todos.
  • Tercero. Con relación al sujeto de la acción: La Misión Compartida como camino de Santidad Integral.
  • Cuarto. Con relación a la pedagogía de las acciones: Creatividad de la Caridad.
  • Quinto. Con relación a las estructuras organizativas: Corresponsabilidad y Solidaridad.

NIVELES DE ACCIÓN PASTORAL

Los niveles son los campos o áreas de la acción Pastoral/Evangelizadora determinados, con base en el Plan Diocesano de Renovación Pastoral, para brindar una mejor atención, especializada, de calidad y de conjunto, a las diversas realidades, necesidades y opciones pastorales existentes de la Iglesia diocesana, vicarial, parroquial y/o sectorial.


En qué consiste cada nivel:

Consiste en hacer presente el Reino de Dios y hacer vida la misión apostólica de la Evangelización y camino hacia la santidad en clave de Reino de Dios, para instaurarlo y hacerlo presente en medio de las comunidades.

  1. Pastoral Comunitaria: Busca servir y atender a la gran comunidad de cristianos católicos, no católicos, y no cristianos, comenzando por las familias, los vecinos en pequeñas comunidades y a toda la comunidad eclesial y no eclesial, desde la óptica de las multitudes, y lo más genérico que todo ser humano tiene como experiencia común que es la vida.
  • Pastoral Sectorial: Busca servir y atender a la evangelización de los diversos sectores humanos de la sociedad, organizados según la edad, ocupación y condicionamientos socioeconómicos.
  • Servicios Pastorales: Este tercer nivel fundamental engloba las acciones que comúnmente la Iglesia ofrece como «servicios religiosos», es decir: Pastoral Profética, Litúrgica y Social, que brotan del triple ministerio de Cristo Sacerdote, Profeta y Rey, para las diversas expresiones de fe de la vida cristiana y que están presentes en toda acción eclesial y el acompañamiento pastoral.
  • Pastoral Ministerial: Se ocupa esencialmente de la formación permanente de todos los agentes de pastoral en su estado de vida específico, trátese de agentes ordenados (obispos, presbíteros y diáconos), agentes consagrados (religiosas, religiosos y laicos consagrados); agentes laicos (seminaristas y personas comprometidas en la acción pastoral).
  • Estructuras Pastorales: Son las estructuras fundamentales al servicio y atención de todas las acciones pastorales, a su vez (internamente), se organizan en cinco estructuras: Propuesta, Discernimiento, Ejecución, Conducción e Implementación y Apoyo.

¿Qué acciones pastorales integran cada nivel?

PRIMER NIVEL: PASTORAL COMUNITARIA

Nos preguntamos ¿A quiénes queremos llegar?

La respuesta es: A todos (¿Qué hace la Iglesia por todos…?).

  • Misiones (es transversal a toda la acción de la Iglesia)
  • Pastoral de Multitudes
  • Pastoral de Pequeñas Comunidades
  • Pastoral Familiar
  • Pastoral de la Vida

SEGUNDO NIVEL: PASTORAL SECTORIAL

¿A quiénes queremos llegar?

La respuesta es: A todos y a cada uno, de acuerdo con su situación o circunstancia de vida, dependiendo de la edad, ocupación o situación socioeconómica de las personas de la comunidad. (¿Qué hace la Iglesia por todos los…?)).

  • Pastoral Infantil
  • Pastoral de Adolescentes
  • Pastoral Juvenil Vocacional
  • Pastoral Universitaria
  • Pastoral de Profesionistas
  • Pastoral de Empresarios

TERCER NIVEL: SERVICIOS PASTORALES

Nos preguntamos: ¿Para qué? ¿Qué ofrece la Iglesia?

La respuesta es: Servicios. Centrales, fundamentales y medulares de la Iglesia, en la responsabilidad de sus pastores.

  • Comisión Diocesana de Pastoral Profética

Evangelización y Catequesis

  • Doctrina de la Fe
  • Animación Bíblica de la Pastoral
  • Pastoral de la Cultura
  • Pastoral Educativa

Comisión Diocesana de Pastoral Litúrgica

  • Pastoral de Música Sacra
  • Bienes Culturales y Arte Sacro

Comisión Diocesana de Pastoral Social-Cáritas Texcoco

CUARTO NIVEL: PASTORAL MINISTERIAL

Nos preguntamos ¿Con quiénes los vamos a hacer?

La respuesta: Con los agentes de pastoral (todas las fuerzas vivas), formados y capacitados.

  • Formación Permanente del Clero.
  • Seminarios.
  • Diaconado Permanente.
  • Vida Consagrada.
  • Ministros Extraordinarios de la Comunión, en formación.
  • Asociación de Movimientos y Asociaciones Laicales.
    • Consejo del Apostolado de los Laicos.

QUINTO NIVEL: ESTRUCTURAS PASTORALES

Nos preguntamos ¿Con qué? ¿Cómo o de qué manera?

La respuesta: Con las estructuras pastorales. Por medio de éstas se organiza toda la vida pastoral de la Iglesia diocesana y parroquial.

  • Estructuras de Propuesta.
    • Equipo Diocesano de Animación Pastoral (EDAP).
    • Equipo Vicarial de Animación Pastoral (EVAP).
    • Equipo Parroquial de Animación Pastoral (EPAP).
  • Estructuras de Discernimiento.
    • Consejo Diocesano de Pastoral (CDP).
    • Consejo Parroquial de Pastoral (CPP).
  • Estructuras de Conducción.
    • Obispo.
    • Vicarios Episcopales.
    • Decanos.
    • Párrocos.
    • Coordinadora o Coordinador de Sector.
  • Estructuras de Ejecución.

Son todas las Comisiones y Dimensiones Diocesanas para la Acción Pastoral, quienes en sus diferentes espacios: diócesis, vicaría, decanato, parroquia, sector, hacen operativo el Plan Diocesano.

  • Estructuras de Implementación y Apoyo.
  • Economía
    • CPAE.
    • Fiscales y Mayordomías
  • Cancillería
    • Secretarias.
  • Comisión Diocesana de Pastoral de la Comunicación e Informática.
    • Red Diocesana de Comunicadores Parroquiales.
  • Comunicaciones en la Base.
    • Red de Mensajeros.
    • Carta a las Familias.

La definición del ser y quehacer lo elabora cada responsable diocesano, cuenta con el acompañamiento del Vicario de Pastoral, quien lo presentará al Obispo para su aprobación.

Por ahora el manejo del ser y quehacer de las Comisiones y Dimensiones pastorales está en permanente actualización y es para uso interno de sus miembros.

Se cuenta con avances claros y significativos en la tarea conjunta de la Programación Pastoral. (Ir al documento “Programación Pastoral 2020”).

Elementos del Plan Diocesano de Pastoral

Elementos del Plan Diocesano de Pastoral

El 25 de noviembre de 2006 se inauguró el Plan Diocesano de Renovación / Evangelización (PDR/E) para la acción pastoral.

Elementos del Plan Diocesano

5

Espiritualidad de Comunión,

que es común a todos los agentes de pastoral, los equipos y estructuras pastorales, a semejanza de las primeras comunidades cristianas y acorde a la Eclesiología de Comunión del Concilio Vaticano II.

5

Metodología Prospectiva

con sus cuatro modelos: Situación, Ideal, Diagnóstico y Operativo, que nos permite soñar y delinear,  todos juntos,  la Iglesia que queremos, en un futuro deseable, para hacer presente el Querer de Dios y la instauración de su Reino.

5

Estructuras,

a la luz del Concilio Vaticano II: De Comunión y Participación; y de la Nueva Evangelización: en su ardor, métodos y expresiones, para servir, facilitar, promover y acompañar el Plan Diocesano de Pastoral y cada una de sus acciones.

5

Carismas y Ministerios,

todos y cada uno de ellos de servicio eclesial y para la acción pastoral, según el Espíritu Santo, que hace que cada agente: ordenado, religioso y laico, con un apostolado concreto, siendo discípulo-misionero de Jesús, colabore en la tarea pastoral de modo ordenado, armónico, articulado y orientado, a través del Plan Pastoral, con sus Etapas, Fases, Objetivos, Criterios y Niveles.

5

Territorio,

porque el Plan se desarrolla en un lugar concreto, a lo largo y ancho de la Diócesis, por medio de las Vicarías Episcopales territoriales, Decanatos, Parroquias y Sectores Parroquiales. Así es posible hacer que el Plan Diocesano de Pastoral llegue a todos, con todos sus servicios.

Parte II: Planificación

Parte II: Planificación

Parte II: Planificación

Todos los hombres y mujeres de la diócesis de Texcoco, mediante encuentros de experiencia comunitaria, en la que cada persona es reconocida como tal,

  • Son sensibles al valor de la persona humana
  • Se descubren uno al otro como un Don de Dios y ayuda mutua
  • Se sienten convocados a la comunidad en algunas experiencias de vida fraterna

A fin de dar testimonio de su pertenencia a la Iglesia, a la que fortalecen por su madurez integral, individual y comunitaria.

Objetivos Intermedios

1ª fase: Sensibilización al Encuentro como Reconciliación

Todas las personas que habitan en la Diócesis de Texcoco

  • Reconocen su propio valor y el de su cultura, el valor de los demás y de las demás culturas, el valor de Dios y el de la naturaleza
  • Se aceptan mutuamente con creativas expresiones de conocimiento, respeto, confianza  e interés mutuo
  • Mediante encuentros comunitarios organizados a partir de la cultura y religiosidad del Pueblo

A fin de sensibilizarse y disponerse a ser una comunidad fraterna.

2ª fase: Sensibilización a la Fraternidad

Los habitantes de la Diócesis de Texcoco

  • Se abren a la relación interpersonal,
  • Son solidarios ante las necesidades y
  • Son corresponsables en la generación de soluciones
  • Fomentando la participación activa en los espacios de encuentro interpersonal y comunitario.

A fin de que, sintiéndose amados y tomados en cuenta se dispongan a ser Iglesia-Comunión.

3ª fase: Sensibilización a la Iglesia como Comunión

Los bautizados de la Diócesis de Texcoco
• Son sensibles al llamado para reunirse y organizarse en comunidad,
• Se sienten parte de la Iglesia
• Comparten algunos bienes y dones con los más necesitados
• Haciendo que los encuentros sean experiencia de comunidad, motivando y promoviendo la comunión fraterna.
Con el fin de ser un pueblo que comparte inicialmente su fe y comienza a saborear los valores del Reino.

Criterios Generales Para La Acción Pastoral

Criterios Generales Para La Acción Pastoral

Criterios Generales para la Acción Pastoral

Asumir los criterios pastorales para construir un camino sinodal para fortalecer la comunión eclesial.

La Nueva Evangelización exige una verdadera conversión (personal, comunitaria y pastoral) de toda la Iglesia Local para que, coherente con las aspiraciones del Pueblo de Dios, con las enseñanzas del Concilio y el Magisterio posterior, más allá de las acciones que se emprendan, asuma un estilo y un modo común de evangelizar.

Con relación al Tipo de Acción: El encuentro personal con Jesucristo vivo.
    • De la vocación universal a la santidad, como comunión con Dios se desprende que toda acción pastoral debe estar encaminada a propiciar un encuentro personal con Jesucristo vivo, como único camino de Conversión, de Comunión y de Solidaridad.
    • Este es el punto de partida del itinerario de toda acción pastoral y  raíz de la cual brotan todos los demás imperativos del proceso evangelizador, a fin de no quedarse sólo en el plano ético y doctrinal, sino arraigar suficientemente en la vida y en la fe de la persona.
    • La evangelización debe entenderse como un proceso permanente de educación en la fe. Proceso de las personas y de las Comunidades, por lo que se acompañan con sumo cuidado y respeto.
    • El testimonio de esta experiencia de vida en los agentes de pastoral  y el modo de expresarla, es indispensable para la eficacia pastoral.
Con relación a los Destinatarios: Catolicidad, Llegar a Todos.
    • La acción evangelizadora tiene por destinatarios a todos los hombres y a todo el hombre. Todos los hombres y a todas las mujeres, especialmente de los que se sienten más alejados, allí donde se hallan y en la situación en que se encuentran, acompañándoles en su personal camino de maduración en la fe.

    • Se dirige a toda la comunidad humana y eclesial de manera global, sistemática y progresiva, para convocarlos al encuentro con Cristo en la Iglesia, su cuerpo, donde cada uno crece como persona, y construye, junto con los demás una nueva cultura.

    • Todas las personas y todas las instituciones como movimientos eclesiales, familias, colegios, medios de comunicación social, religiosidad popular y todos los espacios modernos donde se encuentra la comunidad humana a fin de crear una red evangelizadora que penetre en todos los ambientes.

Con relación al Sujeto de la acción: La Misión Compartida como camino de Santidad Integral.
    • Entendemos la Evangelización como acción que se realiza desde, – no sólo hacia – el Pueblo.

    • No solo el Obispo, sus Presbíteros, Diáconos y Consagrados deben ser considerados como sujetos de la tarea evangelizadora sino, todos los bautizados y personas de buena voluntad como protagonistas, cada uno según sus dones, carismas y ministerios.

    • La Misión debe ser compartida por todos los bautizados y en todos los Niveles de la Acción Pastoral: Planificación, Decisión, Celebración y Evaluación.

    • Sólo una conversión personal y pastoral hará de la Iglesia diocesana un espacio vital donde cada uno de los Bautizados tenga capacidad real de participación y sea reconocido, cada uno en su propio valor y capacidad evangelizadora, donde El Pueblo evangeliza al Pueblo.

  • Compartir la Misión, nos lleva efectivamente a la santidad a la que se orienta toda la Comunidad cristiana. Lo que implica un camino común en un estilo de discipulado que nos impulse a la actividad evangelizadora compartida.
Con relación a la Pedagogía de las acciones: Creatividad de la Caridad.
    • Toda acción pastoral es de confrontación Fe-Vida, es decir confrontación entre la aceptación del Evangelio y la práctica ordinaria.

    • No se trata de una pedagogía privilegiadamente magisterial, deductiva, demostrativa y racional, sino un desarrollo de la conciencia  cristiana y su comportamiento consecuente, es decir, el testimonio del cristiano que habiendo tenido un encuentro personal con Jesucristo vivo, toma conciencia de su ser comunitario y de la dignidad humana, actuando según el Evangelio, solidariamente con los demás para transformar el mundo en el espíritu de Cristo.

    • El perfil específico de la caridad cristiana es ante todo la respuesta a una necesidad inmediata a una determinada situación, en el espíritu de la Bienaventuranzas y siguiendo el ejemplo del Buen Samaritano:

    • Los hambrientos han de ser saciados, los desnudos vestidos, los enfermos atendidos para que se recuperen, los prisioneros visitados. El mayor acto de amor es guiar a los hombres hacia el encuentro con Dios en Cristo para que se suscite en ellos el amor y se abra su espíritu al otro, de modo que, para ellos, el amor al prójimo ya no sea un mandamiento impuesto desde fuera, sino una consecuencia que se desprende de su fe, la cual actúa por la caridad.

  • El programa del Cristiano -el programa del Buen Samaritano, el programa de Jesús- es un “corazón que ve” dónde se necesita amor y actúa en consecuencia, con espontaneidad, programación, previsión y colaboración.
Con relación a las Estructuras organizativas: Corresponsabilidad y Solidaridad
    • Las estructuras de la Iglesia local son siempre comunitarias, es decir, participativas, dialogales, orgánicas y formales.
    • Las estructuras deben ser participativas y dialogales para que toda la gente sea sujeto pastoral y para poder llegar a todos. Deben ser orgánicas para que todo el cuerpo social pueda cambiar ordenadamente hacia su crecimiento como cuerpo de Cristo. Deben ser formales, es decir, estructuras jurídicamente instituidas para dar seguimiento al proceso.
    • Esto implica el que todos los Bautizados vivan en razón del Bien Común universal y supone concebir la autoridad, la ley y la disciplina como medios e instrumentos necesarios para que la caridad pueda edificar la unidad y crear la comunidad.